jueves, 27 de mayo de 2010

Queremos ver a Jesús! Como discípulos auténticos y apóstoles apasionados llevamos el Evangelio a los jóvenes.


Educar y evangelizar a los jóvenes

Quisiera invitar a todos los miembros de la Familia Salesiana a convertirse cada vez más en discípulos enamorados y en apóstoles entusiastas de Jesús y a comprometerse en la educación y evangelización de los jóvenes.
El compromiso evangelizador es fruto de la identidad del discípulo que, después de haberse decidido al seguimiento de Cristo, se convierte en su representante personal y en ardiente misionero.
Los salesianos realizamos nuestra misión de evangelizar educando y educar evangelizando, pero la educación es auténtica cuando es respetuosa de todas las dimensiones del joven, y cuando está claramente orientada a la formación integral de la persona, abriéndola a la trascendencia. Por su parte ls evangelización tiene en sí misma un fuerte valor educativo, precisamente porque busca la transformación de la mente y del corazón, la creación de una nueva persona, fruto de su configuración con Cristo.

P.V.A., (E) Art. 9. Servicio de educación cristiana

1. Los Salesianos Cooperadores llevan por todas partes la preocupación de educar y evangelizar, como hacía Don Bosco, para formar “honrados ciudadanos y buenos cristianos, un día felices moradores del cielo”, convencidos de estar siempre en camino hacia una mayor madurez humana y cristiana.
2. Comparten con los jóvenes el gusto de vivir con autenticidad los valores de la verdad, la libertad, la justicia, el sentido del bien común y del servicio.
3. Educan a los jóvenes para que encuentren, en la fe y en los sacramentos, a Cristo Resucitado, a fin de que en Él hallen el sentido de la vida y crezcan como hombres y mujeres nuevos.
4. Se comprometen a ayudar a los jóvenes a madurar proyectos de vida capaces de moverlos a dar testimonio de su presencia cristiana y salesiana en la Iglesia y la sociedad.

Discípulos de Cristo enviados al mundo

La vocación de todo cristiano es ser discípulo. Ninguno puede sustraerse a esa misión. Estamos llamados a ser evangelizadores.
Evangelizar significa añadir una levadura con una alegría tal que cambie la mentalidad y el corazón de las personas y, a través de ellas, las estructuras sociales, de manera que sean concordes con el designio de Dios.
Antes de pensar los medios y modos de la evangelización, es necesario tener un motivo, es decir, estar enamorados de Dios, haber realizado la experiencia de su amistad y de su intimidad.

P.V.A., (E) Art. 22. Presencia salesiana en el mundo

1. Los Salesianos Cooperadores se sienten “íntimamente solidarios” con el mundo en que viven y en el que están llamados a ser luz y fermento. Creen en los recursos interiores de la persona. Comparten los valores de la propia cultura y trabajan porque ésta sea guiada por los valores del humanismo cristiano.
Promueven las novedades con estilo crítico cristiano. Integran en su vida “todo lo que es bueno”, poniéndose a la escucha, sobre todo, de los jóvenes.
2. Ante los múltiples desafíos y dificultades en que están llamados a trabajar, adoptan una actitud constructiva. Se esfuerzan por construir y difundir en la sociedad una verdadera cultura de la solidaridad y de la acogida.

Los jóvenes quieren ver a Jesús

La evangelización es auténtica cuando lleva al encuentro con la persona de Jesús y es eficaz cuando comunica la salvación que Dios ha querido darnos en el Hijo. La persona es evangelizada cuando encuentra y acoge a la persona de Jesús. Jesús tiene también hoy necesidad de discípulos que lleguen a descubrir en el corazón de la gente, un deseo no siempre explícito de ver al Señor. Sólo el discípulo que ya está cercano puede descubrir entre los que le buscan, quién desea realmente encontrarlo. Los jóvenes, abrumados por la supremacía del relativismo, tienen necesidad, no siempre sentida ni expresada, de guías pacientes y comprensivos.

P.V.A. (R) Art. 11. Estilo de acción

1. Don Bosco fue un hombre práctico y emprendedor, trabajador incansable y creativo, movido por una constante y profunda vida interior. Los Salesianos Cooperadores, fieles a su espíritu y atentos a la realidad, poseen el sentido de lo concreto. Distinguen los signos de los tiempos, y con espíritu de iniciativa, se esfuerzan por dar respuestas adecuadas a las principales necesidades juveniles que provienen del ambiente y de la sociedad. Están dispuestos a revisar y adaptar constantemente su propia acción.

2. Realizan su actividad con una actitud contemplativa que los impulsa a buscar y reconocer el misterio de la presencia de Dios en la realidad cotidiana, y el rostro de Cristo en los hermanos. En consecuencia, afrontan con serenidad las dificultades de la vida, las alegrías y los sufrimientos y aceptan la cruz que conlleva el trabajo apostólico.

jueves, 6 de mayo de 2010

¿Por qué buscan entre los muertos al que vive?


Nota de El Salesiano Cooperador de Abril

María Magdalena y las santas mujeres, que iban a embalsamar el cuerpo de Jesús enterrado a prisa el Viernes Santo por la llegada del sábado, fueron las primeras en encontrar al Resucitado. Así las mujeres fueron las primeras mensajeras de la Resurrección de Cristo para los propios apóstoles. Jesús se apareció enseguida a ellos también, primero a Pedro, después a los Doce.
La fe en la Resurrección tiene por objeto un acontecimiento a la vez históricamente atestiguado por los discípulos que se encontraron realmente con el Resucitado, y misteriosamente trascendente en cuanto entrada de la humanidad de Cristo en la gloria de Dios.
Cristo, “el primogénito de entre los muertos” (Col 1,18), es el principio de nuestra propia resurrección, ya desde ahora por la justificación de nuestra alma, más tarde por la vivificación de nuestro cuerpo.

jueves, 29 de abril de 2010

Año Sacerdotal: EL CELIBATO DE LOS SACERDOTES

NOTA DE "EL SALESIANO COOPERADOR" DE ABRIL


El Orden Sagrado es uno de los dos sacramentos que consagran a la persona para un deber particular dentro de la Iglesia (el otro es el Matrimonio). El cristiano es ordenado entonces para el ministerio pastoral. Este sacramento tiene la particularidad (a diferencia del Matrimonio) de consagrar a quien lo recibe al celibato. Sin embargo, en la vida de la Iglesia no siempre fue así. De hecho, el celibato no fue una obligación para los apóstoles, ni para sus colaboradores o los ministros ordenados de la Iglesia de los primeros años. Y aún en la actualidad hay sacerdotes de la Iglesia católica oriental que se casan regularmente, son ordenados y ejercen con normalidad su ministerio.
Ahora bien, estos casos serían impensables si el celibato constituyera la sustancia del sacramento, y la ordenación de quien no es célibe debería considerarse del todo inválida. Por lo tanto, estamos no ante el sacramento en sí, sino ante una ley precisa, muy antigua, de la Iglesia católica occidental (que de hecho constituye la gran mayoría de las diócesis católicas) por la cual un hombre no puede ser ordenado sacerdote si no se compromete a vivir como célibe, y si se casa cuando es sacerdote no se le permite más ejercer su ministerio. Por ello, no se trata de una obligación basada en el sacramento, ni tampoco en un precepto de Jesús o de los apóstoles que forme parte del patrimonio de la fe cristiana.
Debido a esa estructura de la regla del celibato de los sacerdotes, puesto que se trata de una ley que promulgaron papas y concilios, es decir, la autoridad eclesiástica, la misma autoridad podría modificarla el día de mañana y, en ocasiones (esa misma autoridad) puede dispensar a algunos de observarla. Este fue el caso de algunos sacerdotes ordenados y casados por la iglesia anglicana que pidieron pasar a la Iglesia católica. Aquí, como la Iglesia (o el Papa) no tiene autoridad para disolver el matrimonio (la indisolubilidad del matrimonio religioso sí está fundada en un precepto explícito del Señor), los sacerdotes fueron autorizados a ejercer su ministerio conservando sus familias.

jueves, 22 de abril de 2010

El Salesiano Cooperador de abril


Ya salió en núnero de abril de El Salesiano Cooperador, boletín del Centro de Salesianos Cooperadores San Franciasco de Sales. Este mes: la resurrección de Jesús, Aguinaldo del Rector Mayor 2010, Biografía de Benedicto 16 y un informe sobre el celibato de los sacerdotes. Por este mismo medio, como ya saben, compartiremos algunas de estas notas.